SóProvas


ID
4836709
Banca
Exército
Órgão
EsFCEx
Ano
2020
Provas
Disciplina
Espanhol
Assuntos

Leia o texto para responder à questão.


Escuela y sociedad: 

un vínculo en constante cambio y tensión


La relación entre las instituciones educativas, la comunidad a la que pertenecen y las familias de los alumnos se ha vuelto un gran desafío para docentes y directivos. El diálogo, el trabajo en equipo y las convicciones, claves para superar tensiones.


¿Seguirá siendo la escuela “el segundo hogar”? Esta pregunta pone en cuestión la relación actual entre la sociedad y las instituciones educativas. Negar que los profundos cambios que atraviesa la sociedad, en todos los órdenes, afectan el rol de las instituciones educativas, cualquiera sea su nivel y modalidad, es sencillamente negar la realidad y todos los desafíos y problemas que deben ser enfrentados y resueltos por el sistema educativo. Las evocaciones nostálgicas de las escuelas “de antes”, “los maestros y profesores de antes” son inútiles pretensiones de retrotraer la historia y lo que sucede hoy.

Los distintos sectores sociales ven la escuela con diferentes expectativas, aunque todos ellos reconocen el papel fundamental de su tarea. Con todas las críticas que se puedan hacer a su funcionamiento, actualización de contenidos, métodos didácticos, concepciones pedagógicas, en la conciencia colectiva todavía existe la certeza de que algo bueno y necesario sucede en la escuela.

Desde la expectativa básica de la asistencia y cuidado de los hijos, para aquellas familias en las que los padres trabajan la mayor parte del día (en estos casos la escuela representa un “lugar seguro” donde dejarlos), hasta una gran mayoría que deposita, además, otras ilusiones sobre la escuela, como las de conseguir un mayor desarrollo a todos los niveles en el estudiante. Así, las familias reconocen las posibilidades que la institución escolar ofrece en todos los ámbitos. Esto incluye a los adultos, que ven en la educación la posibilidad de calificar su ingreso a “la sociedad del conocimiento” y poder así acceder a una mejor calidad de vida, cualesquiera sean las circunstancias socioeconómicas existentes. 

A pesar de todo lo dicho y precisamente por eso, existe una tensión permanente entre la institución educativa y las expectativas de la sociedad. Esa tensión que de alguna manera constituye un conflicto latente en la relación se puede resolver de distintas maneras.

Alejandra Pontari, con treinta años de experiencia docente como profesora de nivel medio afirma sin dudar: “Las mejores experiencias que he tenido con las familias han sido cuando la escuela invita a participar y da protagonismo a la familia en el funcionamiento de la escuela (sin mezclar las competencias). Las familias han podido sentirse incluidas cuando se les ‘presta el oído’, se las deja opinar o se les explican, incluso, realidades pedagógicas. Organizar a las familias y prestarles un espacio en la escuela es mucho más que citarlas para conversar sobre sus hijos. Es ‘ponerlas a pensar’ sobre el rol que tienen sobre la educación de sus hijos y cómo acompañarlos”.

Finalmente, esa tensión connatural a la tarea de la escuela y su relación con la sociedad encuentra un serio obstáculo en los “contramodelos” culturales vigentes. Ya se sabe que la escuela ha dejado de ser “la única institución que enseña”. Pero lo que los conocimientos y la tecnología jamás podrán reemplazar es la transmisión de valores y sentidos y la construcción del juicio crítico. Y es ahí donde la escuela redescubre su misión. Esto incluye a los propios docentes y directivos quienes, con sus actitudes concretas (algunos lo llaman “curriculum oculto”), definen modelos de vida, criterios deseables en un proceso de humanización y socialización. Es ahí donde esa valoración colectiva de la institución educativa entra en crisis y genera conflictos, en ocasiones duros y frustrantes, con daño a la calidad del necesario vínculo o “contrato educativo escuela-familia”. Solo la templanza y coherencia de los directivos y docentes, el trabajo en equipo, la firmeza en las convicciones y la capacidad de diálogo pueden superar esas pruebas.


(José María Leofanti. https://ciudadnueva.com.ar. 08.03.2019. Adaptado)



El adjetivo “frustrantes”, en el último párrafo del texto, se refiere a

Alternativas
Comentários
  • Em um texto ou quando falamos, lançamos mão de alguns artifícios para remetermos a sujeitos específicos sem precisar repeti-los. Nesse sentido, os elementos da frase precisam concordar uns com os outros, sob pena de não se entender exatamente o que se diz/escrevve. A esse evento, dá-se o nome de concordância (verbal ou nominal). Nomes em uma frase podem concordar em gênero (feminino, masculino), número (singular, plural) e/ou grau (diminutivo, normal, aumentativo; analítico, sintético). Nem todos os nomes concordam com todos esses elementos, sendo as concordâncias em número e gênero as mais comuns e que mais auxiliam a identificar o sujeito a que se referem.


    No parágrafo em questão, o que vemos é que “frustrantes" está inscrito em uma oração explicativa (ou seja, que aparece entre vírgulas apenas para dar uma explicação mais aprofundada, embora não exatamente necessária, sobre o elemento logo antes dela). A oração explicativa refere-se, portanto, a “conflictos", que também será o elemento ao qual concordam todos os demais adjetivos ou verbos que porventura componham a oração explicativa.


    Vamos, então, analisar as opções abaixo.


    A) “Crisis" é acompanhada por uma oração que explica a consequência atribuída à crise: “y genera conflictos." Caso “frustrantes" estivesse relacionado a “crisis", seria imprescindível que a oração explicativa estivesse logo após o nome “crisis." INCORRETA.

    B) “Ocasiones" é parte do sintagma “En ocasiones", o qual é uma locução adverbial de tempo semelhante em significaado a “às vezes." Logo a seguir, há dois adjetivos relacionados por uma ideia de adição: “duros y frustrantes." Como “duros" não está flexionado no gênero feminino, não é possível afirmar que concorde com “En ocasiones" nem com “ocasiones." INCORRETA.

    C) “Pruebas" está em um momento muito longe do texto para que a concordância com os adjetivos “duros y frustantes" esteja adequada. Para além disso, “Frustrantes" pode ser usado para se referir tanto ao gênero feminino quanto ao masculino, portanto é de mais ajuda identificar todo o sintagma, “duros y frustrantes", para confirmar se o segundo de fato associa-se a “pruebas" ou não. “Duros y frustrantes", por estarem conectados por uma ideia de adição, precisam concordar com um mesmo nome e “pruebas", sozinho, não seria o mais adequado, uma vez que este nome é feminino e “duros" está no masculino. INCORRETA.

    D) “Convicciones" está em um momento muito longe do texto para que a concordância com os adjetivos “duros y frustantes" esteja adequada. Para além disso, “Frustrantes" pode ser usado para se referir tanto ao gênero feminino quanto ao masculino, portanto é de mais ajuda identificar todo o sintagma, “duros y frustrantes", para confirmar se o segundo de fato associa-se a “convicciones" ou não. “Duros y frustrantes", por estarem conectados por uma ideia de adição, precisam concordar com um mesmo nome e “convicciones", sozinho, não seria o mais adequado, uma vez que este nome é feminino e “duros" está no masculino. INCORRETA.

    E) “Conflictos" é acompanhado por uma oração que o explica, separada do restante da frase por vírgulas. Desta maneira, “duros y frustrantes" são dois adjetivos que se relacionam ao mesmo nome: “conflictos." INCORRETA

    Gabarito da Professora: Letra E.